ABRA Asociación de Bodegas de Rioja Alavesa

Enología y viticultura

La personalidad del vino de Rioja Alavesa se debe a las notables diferencias de esta región respecto a otras zonas vitícolas en lo que se refiere a las características climáticas, edáficas, varietales..., incluso en los sofisticados cuidados a la viña y en los singulares métodos de vinificación. A continuación os citamos algunas de esas peculiaridades de la vitivinicultura de Rioja Alavesa y realizaremos posteriormente una breve descripción agronómica de los municipios  de la comarca.

Peculiaridades de la viticultura y enología de Rioja Alavesa

La ubicación de esta comarca en una zona de transición atlántico-mediterránea le garantiza a la mayoría del viñedo unas dosis suficientes de sol y de agua; la orientación al sur de ese viñedo asentado en las faldas de la Sierra de Cantabria supone el máximo aprovechamiento de la luminosidad estival. A la realidad de una integral heliotérmica muy alta para estas latitudes hay que sumar el hecho de que el 90% del viñedo sea de una vinífera tan precoz como el Tempranillo; ambos factores se traducen en una maduración excelente de la uva.

Un suelo pobre de gran vocación vitícola, como el "cambisol cálcico" mayoritario en la comarca, supone rendimientos medios moderados, entre cinco mil y seis mil kilos de uva por hectárea, otro dato que apunta hacia la calidad del fruto.

Unos agricultores muy profesionales, dedicados desde hace siglos fundamentalmente a este cultivo que tan bien conocen y en el que invierten anualmente cantidades ingentes en tratamientos fitosanitarios y en las técnicas de cultivo más cuidadosas con la calidad del racimo; esto último es consecuencia de la filosofía imperante entre nuestros viticultores de "tener la viña cuidada como un jardín".

Analizando alguno de estos aspectos comprenderemos por qué Rioja Alavesa es una de las comarcas del planeta como mayor vocación vitivinícola:

  • Un clima seco y soleado. El clima es el factor clave, el que explica la mayor parte de las diferencias existentes entre los vinos de las distintas localidades.

  • Un suelo calizo y pobre. Las raíces de la vid se hunden en el suelo profundamente, explorando amplios volúmenes para asegurarse los nutrientes necesarios. Su potente sistema radicular le permite a la cepa vegetar incluso en suelos aparentemente muy pobre y secos.

  • Una vinífera selecta. En el binomio medio-planta constitutivodel ecosistema vitícola, el segundo factor tiene gran importancia. Cada variedad de Vitis vinífera tiene distintas exigencias de luz y calor para completar su ciclo y conseguir la completa maduración de sus uvas. Así ocurre que, en un hábitat concreto, las menos exigentes serán más precoces y madurarán antes.

  • Una vinificación de calidad: Tradición y tecnología. El vino, ciertamente, sigue siendo como antaño hijo del sol y de la tierra, pero nadie duda hoy que, un buen vino, precisa la colaboración del hombre que con su arte y técnica eleva este producto a la categoría de obra maestra.

Si quiere descubrir aún más por qué Rioja Alavesa es una de las comarcas del planeta como mayor vocación vitivinícola, le invitamos a que se descargue el Dossier "Descripción Rioja Alavesa":

icon Enología y Viticultura de Rioja Alavesa (1.1 MB)

Ubicación y Entorno

Ubicación de Rioja Alavesa

La comarca conocida desde hace siglos como "Rioja Alavesa", anteriormente llamada "Sonsierra de Navarra", es una estrecha lengua de tierra de unos cuarenta kilómetros de longitud y ocho kilómetros de anchura que se extiende por el sur de Álava, entre la Sierra de Cantabria y el río Ebro.

Desde los 1200 metros de la Sierra de Cantabria hasta la costa de los 350-400 metros del río Ebro, Rioja Alavesa desciende por la ladera sur de dicha sierra.

Vista desde el satélite artificial Lansat, Rioja Alavesa ofrece un color peculiar, ocre claro, un indicio de su característico suelo calcáreo. No se distinguen, además, parcelas, por imponer el terreno una estructura de viñas de pequeña extensión.

Se encuentra a unos cuarenta kilómetros al sur de Vitoria-Gasteiz, capital del Territorio Histórico de Álava y del País Vasco, a los que pertenece desde el fin de la Edad Media. Por carretera dista aproximadamente una hora de Bilbao o San Sebastián, algo menos de Pamplona y escasos minutos de Logroño.

 

Entorno de Rioja Alavesa

Rioja Alavesa ocupa unos 316 kilómetros cuadrados, apenas el diez por ciento de la superficie de Álava, y la habitan unas once mil personas, poco más del 3% de la población alavesa.

Hay veintitrés núcleos de población en la comarca: Assa, Barriobusto, Baños de Ebro, Cripán, El Campillar, Elciego, Elvillar, Labastida, Labraza, Laguardia, Lanciego, Lapuebla de Labarca, Laserna, Leza, Moreda, Navaridas, Oyón, Páganos, Salinillas de Buradón, Samaniego, Villabuena de Álava, Viñaspre y Yécora.

Destacan por su mayor tamaño las villas de Oyón, con tres mil habitantes y un importante polo industrial que le convierte en capital económica de la comarca; Laguardia, con mil quinientos pobladores, capital histórica y política de Rioja Alavesa; Labastida, con mil quinientos habitantes y un importante desarrollo turístico; Elciego, noble cuna del vino Rioja que alberga casi un millar de personas...

Yécora

A caballo entre dos valles, tiene como elemento destacado su iglesia parroquial de San Juan Bautista levantada entre el gótico y el renacimiento. Fuera del casco urbano se encuentra la ermita de Bercijana, con Virgen titular del tipo ”Andra Mari”. Destaca su fuente medieval.

Villabuena de Álava

Su núcleo urbano se desarrolla a ambos lados de un arroyo que recorre un hondo valle. Numerosas casas señoriales se reparten por todo el casco urbano, como la Casa del Indiano, del siglo XVIII, o la del Marqués de Solana. Su iglesia parroquial está dedicada a San Andrés y fue construida entre los siglos XVI al XVIII.

Samaniego

Sus casas se acogen al amparo de la iglesia parroquial, que fue fortaleza desde sus orígenes, en el siglo XV. Esta iglesia de la Asunción tiene portada del último barroco y retablo mayor churrigueresco. Destaca la imagen de N.ª S.ª del Valle, patrona del pueblo, del tipo “Andra-Mari”.

Oyón

Es citada ya en 1366 como aldea dependiente de Laguardia, independizándose de ésta y obteniendo el título de villa en 1633. Fue zona de paso del obispo navarro cuando la corte se trasladó a Nájera, no pasando a pertenecer a la Diócesis de Vitoria hasta su constitución en 1862.

Navaridas

Se asienta sobre una pequeña colina coronando el conjunto su iglesia parroquial de la Inmaculada. Llaman la atención las dos portadas de su fachada sur: gótica una, y de estilo isabelino y del barroco final, la otra.

Moreda de Álava

Limitando ya con Navarra, Moreda, es un pueblo todo en cuesta con su casco urbano orientado al sur en un breve montículo, con bellos edificios con escudos, portadas con arcos de medio punto y galerías con solanas.

Leza

En el centro de la villa se encuentra su iglesia parroquial dedicada a San Martín, que aparece representado en su portada isabelina. El ábside  octogonal, renacentista, se diferencia del resto del templo que conserva restos de un gótico retardado. Junto al altar, en una hornacina, está la imagen  tipo “Andra Mari”, de Santa María de Leza.

Lapuebla de Labarca

Su nombre proviene de su situación junto al río Ebro, que se cruzaba antiguamente en una barca. Aparece nombrado en 1369 obteniendo el título de villa en 1631. Sobresale entre los edificios civiles la Casa Palacio en el centro de la villa.

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